Thursday, June 23, 2005

dEL IDEALISMO ALEMÁN AL POSMODERNISMO

Romanticismo: los románticos intentaron trascender a la razón monológica y alcanzar una auténtica totalidad espiritual, pero acabaron recomendando cualquier cosa que no fuera racional, incluyendo sentimientos claramente regresivos y narcisistas. Al confundir diferenciación con disociación sólo veían la parte negativa de la modernidad.
Los románticos trataron de sanar la disociación del ego racional con el cuerpo y los sentimientos (niveles inferiores del cuadrante superior izquierdo), con la naturaleza (cuadrante inferior derecho) y con la cultura (resaltando la intersubjetividad, cuadrante inferior izquierdo). Fueron los primeros teoricos del meme verde. El problema es que solían abogar por una regresión a los niveles inferiores, lo que acababa en narcisismo (el mismo mal que aqueja al mal meme verde, boomeritis)



Idealismo: los idealistas descubrieron que la evolución era el despliegue en el tiempo de los potenciales del Espíritu, una noción inédita hasta ese momento de la historia. El idealismo estuvo a punto de integrar el Gran Tres pero les faltó cualquier tipo de práctica orientada a reproducir de manera fiable las intuiciones transpersonales que configuraban el núcleo de su gran visión. Como consecuencia echaron demasiado peso sobre la visión-logica, sobre la razón madura y ésta no lo pudo soportar.
Intentaron sanar la disociación de los cuatro cuadrantes (o del gran 3: yo, nosotros y ellos) con el uso de la visión lógica madura (pensamiento turquesa). El problema es que creían que ese nivel, o sea la razón integrativa, corporizada y no disociativa, podía capturar el Kosmos. Los niveles superiores de consciencia no eran interpretados a través de la visión lógica, si no reducidos a ella. Como no tenían prácticas o yoga para producir el acceso a los niveles superiores, pretendían sanar el dualismo con la Razón.

En resumen, los románticos (meme verde, visión lógica temprana) aportaron que para sanar la disociación moderna (integrar los cuatro cuadrantes) había que reconectar al ego racional con con el cuerpo, la naturaleza y la cultura. Por su parte, los idealistas aportaron que para hacer esto no había que regresar al cuerpo y la naturaleza, sino progresar hacia la visión lógica

Tras estos intentos la visión chata del mundo campeó a sus anchas, quedaron las dos únicas alternativas descendentes posibles:
El ego que controlaba la naturaleza.
El eco que se fundía con la naturaleza.

La posmodernidad descubrió que el mundo no está dado, no está predeterminado y debe ser interpretado. Aparecen dos tipos de posmodernismo, el constructivismo radical (como el mundo no está predeterminado, las distintas culturas lo han construido arbitrariamente) y el posmodernismo más comedido (el mundo y la visión del mundo no están completamente predeterminadas sino que se desarrollan históricamente. Su interés se centra en investigar la historia real y el desarrollo de estas visiones del mundo, no como una serie de movimientos arbitrarios, sino como una pauta evolutiva gobernada por las mismas corrientes de la evolución). Pero a este último movimiento le faltó una práctica espiritual para su filosofía. Echó demasiado peso sobre la visión-lógica y ésta no aguantó.

La misión de la posmodernidad es la de integrar al Gran Tres. Sin embargo, la mayor parte del pensamiento posmoderno es regresivo y trata de evitar la disociación del Gran Tres regresando a un punto anterior a la diferenciación, cuando el Gran Tres se hallaba fundido e indiferenciado.

Los constructivistas radicales comenzaron a atacar al mundo chato, a la ciencia objetiva. Intentaron deconstruir hasta los mismos cimientos de la ciencia.

Nos encontramos en la actualidad con diversos abordajes que intentan reducir los cuatro cuadrantes. Toman como unicamente verdadero a uno de los cuadrantes y niegan los demás cuadrantes, reduciéndolos al suyo.
Cientifísmo: reduce la realidad al cuadrante EI.
Constr. cultural: reduce la realidad al cuadrante IC.
Teoría de sistemas: reduce la realidad al cuadrante EC.
Estética: reduce la realidad al cudrante II.

Un enfoque integral debería tener en cuenta las verdades de cada uno de estos enfoques, desechando sus reduccionismos