Saturday, January 31, 2009

La espiritualidad y la PNL: ¿desde donde percibimos la realidad, por Miguel Ángel León

Miguel Ángel León

          En los diferentes cursos que realizamos, solemos mostrar a los participantes un libro llamado "Zoom". Este pequeño pero espectacular compendio de imágenes desde diferentes perspectivas, nos transporta a una sorprendente y enriquecedora secuencia de posiciones perceptuales desde donde todo lo observado adquiere un significado completamente distinto.



La situación desde donde percibimos la "realidad", condiciona totalmente el significado que le damos a ésta. Es curioso escuchar los comentarios de los compañeros en los seminarios acerca de los cambios tan espectaculares que experimenta su percepción de cualquier conflicto, simplemente y literalmente sugiriéndoles que lo "miren" desde arriba, desde atrás, desde el otro lado etc. Cuando percibimos nuestra vida desde el nivel espiritual, desde una visión sistémica de ésta, los demás, mi vida, mi Propósito, mi Misión y el resto de los niveles de mi experiencia quedan mágicamente transformados. Es como si de repente, un torrente de congruencia me transmitiese su fuerza y todo tuviese sentido.

Actuar en el mundo con la coherencia que supone el que tanto éste como nosotros mismos somos portadores de un mensaje, de un sentido, hace que todo encaje en su sitio. A partir de este momento mi desempeño en el mundo adquiere el apoyo del sentir coherente y poderoso del estar alineado.

Mis creencias con respecto a lo que hago día a día, lo que los demás representan, y lo que la vida significa, experimentan una transformación y un sentido nuevo que nos motiva y facilita poderosamente el conseguir nuestros objetivos. Nuestras capacidades para realizar se ven imbuidas del sonido alentador de unas presuposiciones posibilitantes: podemos, somos capaces, nos lo merecemos.

Percibir desde ese otro nivel y sanar espiritualmente nuestras relaciones nos permite reconciliamos con esos "otros" que llevamos dentro y que proyectamos continuamente sobre nuestros amigos, padres, parejas etc. La paz en que se traduce el Proceso de Sanación- Espiritual que llevamos a cabo en uno de nuestros seminarios es uno de los caminos que nos llevan a una reconciliación interna, punto de partida de nuestro bienestar emocional y físico.

Hacernos amigos de aquello que no nos guste de nosotros mismos, de los otros y de la vida en general es otro de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta ese camino hacia la aceptación del día y la noche, del verano y el invierno así como de todos los sinsabores cotidianos. Integrando opuestos, haciendo espacio para "lo otro" y liberándonos de lo que no nos sirve de nosotros mismos al mismo tiempo, es la llave de esa "felicidad", no concebida como un estado estático e invariable de bienestar donde las emociones que no aceptamos no tengan cabida, sino de un proceso de integración de la polaridad y de aceptación gozosa de lo inesperado.

Integrando la separación entre mi parte masculina y femenina, mi cerebro derecho e izquierdo, mi padre y mi madre, nos hace Uno. Ese sentimiento de unidad se proyecta espontáneamente hacia el exterior haciéndonos parte del universo.

Percibir desde el Nivel Espiritual como todo va adquiriendo sentido, todo sirve para algo en nuestro viaje hacia la autorealización personal, "todo tiene una intención positiva" como reza una de las presuposiciones de la gran herramienta que utilizamos: La Programación Neuro-Lingüística. Herramienta que nos facilita a través de alguno de sus procesos el. experimentar la rica sensación de los estados esenciales del Ser. Como partiendo de cualquier limitación podemos transmutarla y sentir esos sentimientos de trascendencia que algunos denominan "Paz", "Amor", "Ser", "Unidad" etc. Allí donde el pensamiento se detiene dando paso a la experiencia mística.

Transformada cuánticamente nuestra percepción de nosotros mismos, de los demás y del mundo, generalizamos esas sensaciones enriquecedoras haciendo un viaje a otras perspectivas del futuro, del presente y del pasado, obteniendo esos sabios consejos que nos permitan sembrar en nosotros ese proceso generativo de renovación espiritual que siempre nos acompañe, haciéndonos partícipes de sus bondades a lo largo de nuestro camino en esta vida.

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Organización y Liderazgo

Miguel Ángel León

          En esta época de intensos cambios tecnológicos, donde la comunicación da un giro de 360º al ponerse en pleno funcionamiento la red de Internet y la economía global es la máxima aspiración de muchos, no podemos más que plantearnos la función que la organización y el concepto de liderazgo juegan en este extraordinario proceso de cambio.



El significado que otorgamos a las palabras determina el concepto que cada uno de nosotros tiene acerca de ambos aspectos: ¿Qué es Organización? ¿Qué significado damos a la palabra liderazgo?.
Aristóteles nos dejó un legado de conocimiento acerca de las causas formales que subyacen al significado de las palabras, ¿cuál es el que relacionamos con las palabras organización y líder?.

Nuestra historia personal como individuos y como ciudadanos de un país con unos antecedentes políticos concretos, determinarán el valor que asignamos a esas palabras. Sobre todo cuando están relacionadas, a menudo peyorativamente, con recuerdos de dirigentes que basaron en ciertas características dictatoriales su estilo de liderazgo, o ciertas organizaciones en las que de alguna forma nos vimos implicados con no muy buen recuerdo para nosotros.

En realidad, no podemos evitar ser de alguna forma partes de una organización y líderes en gran parte de nuestra vida diaria. ¿Acaso no actuamos como líderes en familia con nuestros hijos? o ¿no comporta nuestra relación de pareja una alternancia de los roles de liderazgo, dependiendo de las circunstancias?.
Si revisamos nuestra actividad cotidiana podremos observar múltiples ocasiones en que nos son requeridas dotes de conducción o influencia en nuestra relación con los demás.

Nuestra participación en la empresa nos plantea la necesidad de tener en cuenta nuestra relación con otros. Aún en el supuesto de disfrutar de una total autonomía en nuestro sistema de trabajo, la comunicación en red vía Internet, se muestra hoy en día como fundamental en el logro tanto económico como social de nuestros objetivos.

No podemos evitar funcionar dentro de un sistema, nuestro cuerpo es un sistema, nuestra familia es un sistema, nuestro barrio es un sistema y así lo son igualmente las vías de comunicación y de acercamiento al mercado para la consecución de cualquier objetivo que nos propongamos.

Ser un líder no consiste en conducir ejércitos a lo largo de la estepa de la vida, como para algunos pudiera significar.

Participar de una organización no se limita a pertenecer al equipo deportivo de nuestra ciudad, o es algo de lo que tenemos que huir cual si del concepto peyorativo de “secta” se tratase. Tanto nuestra pertenencia a una organización como el ser líder significa algo que no podemos evitar en cada momento de nuestra vida. En nuestras relaciones con nuestros seres queridos, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo, nuestros empleados.

Ser líder significa en primer lugar, serlo con nosotros mismos: la capacidad de influir sobre nuestro estado emocional haciéndolo así mismo sobre los demás para la consecución de objetivos que satisfagan a todas las partes, sistémicamente.

Pertenecer a una organización significa compartir. Compartir valores, motivación, intereses comunes con objetivos en una dirección común. Cuando compartimos propósito, cuando nuestros valores se encuentran alineados con los de un grupo, entonces experimentamos una motivación y realización superior, vivimos la sinergia producida por la comunión de intereses que produce el saber que los demás participan de los nuestros con una visión común.

En estos momentos de intensos cambios tecnológicos en que la información juega un roll tremendamente importante, la estructura jerárquica y monolítica de la organización a perdido sentido. No se puede “dictar” a nuestro empleado lo que tiene que hacer por el simple hecho de ser subordinado. EL líder no puede estar en posesión de la totalidad de la información necesaria para llevar un proyecto a cabo: tenemos que confiar en los demás. Confiar significa así mismo dar opciones en la toma de decisiones y por lo tanto motivar para que desde un estado de libertad creativa se tomen las decisiones idóneas para la finalidad corporativa.
La capacidad de proporcionar visión al conjunto de colaboradores se manifiesta hoy como la llave para, en conjunción con el coalineamiento de valores y la adopción de unos planteamientos sistémicos en el desarrollo estratégico de la empresa nos conduzca, plenos de sentido y satisfacción personal, hacia el éxito.
Ser líderes de nosotros mismos para comunicar con congruencia, es la base así mismo de un liderazgo eficaz. Esta congruencia procede de un equilibrio interno producido por el alineamiento entre nuestra actividad día a día, la forma en que nos desenvolvemos, las creencias y valores que nos mueven a ello y el sentido de nosotros mismos al hacer lo que hacemos. Esa coherencia interna se traduce en la máxima efectividad de nuestra comunicación. Cuando actuamos alineados nuestros mensajes no verbales responden a la máxima establecida de que más del 90% de nuestra comunicación la transmitimos no con el contenido de nuestras palabras sino con nuestros gestos, nuestro tono y ritmo de voz.

Congruencia personal es el cemento que aglutina nuestra personalidad y crea organizaciones con propósito y a las que la gente les apasiona pertenecer.

El papel de tu vida, por Miguel Álgel León

Miguel Ángel León

          Mientras el glamour del ambiente "post Oscar" aún se respira en el ambiente, medito acerca de lo que moviliza tanta ilusión humana, tras dejar impresa en el celuloide esa secuencia de imágenes de si mismo por parte de sus directos protagonistas, los actores, así como por parte de cada uno de nosotros, sus admiradores, proyectándonos en cada uno de sus personajes.



Su éxito lo hacemos nuestro, sus penas y alegrías nos motivan, y sus historias idílicas nos conmueven. ¿Qué es lo que produce esa necesidad de percibirnos proyectados en la pantalla?. ¿Cuál es la razón que subyace a tal intenso deseo de representar un "papel".

Desde niños expresamos en todos nuestros juegos y aficiones el sueño de realizar algo que trascienda a nuestras limitaciones cotidianas. En cada estampa coleccionada se refleja de alguna forma ese modelo de rol que nos guía hacia la transformación de la rutina y la búsqueda de un mundo mejor. Nuestros héroes infantiles son mentores que nos inspiran tras la consecución de esos objetivos que aún hoy nos movilizan.
Todo esto sería perfecto si de alguna forma nos diéramos cuenta que por infantil que fuesen, todos esos juegos infantiles esconden un sentido mayor que podemos utilizar como herramienta guía para la definición de ese gran motor que supone nuestra Misión. Si adquiriésemos la dirección y motivación de saber que el sentido de nuestra vida se ha venido manifestando continuamente en esas precoces aficiones y que revisando y estructurando todas esa vivencias podemos adquirir ese "Sentido" del que hoy en gran medida adolecemos.

Descubrir nuestra Misión supone infundir una motivación, congruencia y dirección a nuestra vida tal que hace todo aquello que realizamos cotidianamente mucho mas útil, mas eficaz, mas poderoso.
Nuestros objetivos se multiplican y enriquecen, así como nuestra capacidad para realizarlos. Nuestro estado de ánimo se dulcifica sabiendo que todo lo que hacemos tiene un sentido y ejerce un efecto sistémico, podemos transformar el mundo.

Ser conscientes de que continuamente representamos diferentes papeles de los cuales nos olvidamos totalmente para sumergirnos una y otra vez en nuestro mundo, nos faculta para decidir y elegir aquellos que más facultan la consecución de nuestros objetivos. La forma en que representamos esos roles y la calidad de su desempeño, permiten al guión de nuestra vida expresarse con la elegancia y efectividad que nos llena de plenitud. La "autoestima" tan sonada no es más que la toma de conciencia de que nuestra representación en el gran plató del mundo, la podemos llevar a cabo con la maestría que proporciona el simple actuar congruentemente con nuestros valores.

Conocer o, mas bien. despertar al reconocimiento de aquello que más valoramos, observando su coherencia con aquellos papeles fundamentales de nuestra vida, nos proporciona una plena satisfacción producto de ese enriquecimiento de la imagen de nosotros mismos. Actuar cada vez más de acuerdo con lo que nos motiva realmente, ocasiona esa unidad interna que se proyecta en todo nuestro hacer diario, facilitando que realicemos nuestros sueños.

Ir paulatinamente mejorando la percepción de nuestra variada paleta de identidades determina, junto con la congruente expresión de lo que es importante para nosotros en dichos papeles, la calidad de nuestra vida.

Dándonos cuenta de que nuestros múltiples roles son a menudo contradictorios y haciendo hueco para lo que no nos agrada de nuestra representación, de aquello que no concuerda con el guión esperado, nos permite soltar, dejar ser y adquirir esa paz desde cuya base obrar de acuerdo con aquella gran actuación que nos espera.

Dando la importancia al, por pequeño que pudiera parecer, papel de nuestra vida, nos inunda con esa sensación de Ser radicada en la Fuente.

La autocompasión que emerge de la aceptación de nuestras identidades contradictorias, impregna de dulce energía nuestra actividad diaria otorgándonos el placer de vivir sin esfuerzo, fluyendo, haciendo sin hacer.

Representar el Gran Papel de nuestra vida puede que sea aquello que inconscientemente hayamos estado afanosamente buscando, esperando ser al final recompensados con uno de los mas deseados oscars, la trascendencia personal.


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Juego Sistémico & Coaching de PNL: Desarrollando tu Coach Interno, por Miguel Ángel León

Miguel Ángel León

          Recuerdo cuando éramos niños como podíamos quedar absortos y sumergidos en nuestros juegos. Recuerdo algunas de tantas ocasiones en que volvíamos a la "realidad" al oír la voz de nuestra madre llamándonos, ya fuera porque el tiempo se había esfumado al quedar totalmente enfrascados en nuestras conversaciones imaginarias con nuestros "colegas", o en las transacciones comerciales realizadas con otra parte de nosotros, ya estuviese presente o no nuestro interlocutor.



Aprendimos jugando, cada vez que de alguna forma tomábamos la posición de nuestro padre o madre, imitándoles, vistiendo sus ropas y adoptando sus comportamientos y valores, instalábamos una suerte de conducta automática, guiada por aquella cualidad y habilidad que admirábamos en nuestros padres, familiares o amigos.

De alguna forma nuestro entorno de juego nos servía para representar esa comedia, habitual muchas veces, que vivíamos con nuestros padres o conocidos. Integrábamos sus contenidos y solucionábamos probablemente muchos conflictos de relación, jugando, representando roles. Ello podría ser el último conflicto con mi hermano o la incomprensión de alguno de los mayores. Teníamos nuestro "campo de juego" donde de una forma inconsciente resolvíamos lo que representaban nuestros juegos conscientes, cual si de rituales dirigidos se tratase.

Qué curioso resulta ver cómo ya de mayores seguimos representando esas comedias de pequeños, pero esta vez quizás a menudo con tintes de tragedia. Así, quedamos absortos de nuevo en esos juegos que representan externamente nuestro mundo interno, pero ahora aún de forma más inconsciente, ya que ahora todo es muy "serio". Nos creemos firmemente los roles que representamos, damos certeza total a aquello que creemos como si de dogma de fe se tratase, y estamos incluso dispuestos a morir por nuestros principios.

Todo ello estaría perfecto si muchas veces dichos juegos transmutados en tragedia, no nos hicieran sufrir y estuvieran repitiendo una y otra vez conflictos internos sin solucionar que nos impiden realizar nuestros sueños.

Ahora bien, ¿qué pasaría si llevásemos mayor atención al terreno de juego? ¿Qué pasaría si hubiese una mayor toma de conciencia del entramado, estructura y propósito del juego?

Probablemente, que podríamos jugarlo con las repercusiones positivas que proporciona la práctica continuada de la presencia y observación de cómo nos "montamos" nuestras historias mentales. "Historias" mentales que determinan cómo nos sentimos, nuestras acciones y los resultados que obtenemos en el mundo, dependiendo de ello la calidad de la relación con nuestra pareja, nuestros hijos y la gente en general. La forma en que afrontamos nuestros conflictos, nuestros a veces incómodos estados emocionales y cómo creamos y realizamos nuestras metas.

En Programación Neuro-Lingüística tenemos un campo de juego virtual representado por la plantilla que Robert Dilts por un lado y Charles Faulkner por otro desarrollaron supuestamente al unísono, recordando la metáfora que solemos utilizar de la experiencia de los monos aprendiendo simultáneamente a lavar los boniatos en diferentes islas de Japón.

En el Juego Sistémico pedimos prestada dicha plantilla a estos grandes formadores y personas de la PNL, para desarrollar nuestro juego consciente e ir integrando todos los recursos de PNL, Coaching y Pensamiento de Sistemas, cual si de "campo unificado" se tratase y así, dar solución a nuestros problemas, visionar nuestras metas y tratar con cualquier tipo de interferencia en su realización.
Así, la plantilla de la experiencia, como la llamamos, se compone de 9 cuadrados formados por la intersección en cruz de cuatro líneas transversales, que sirven de base para situar las posiciones más relevantes desde donde percibimos esa realidad que con tanta certeza hacemos nuestra: Yo, Otro, Observador. Presente, Pasado, Futuro. A esta se van añadiendo diferentes elementos del juego bajo una perspectiva sistémica, esto es, teniendo en cuenta la relación de los diferentes elementos que componen el juego: Las posiciones perceptivas, los marcos temporales, sistemas representativos, niveles lógicos, estilos de pensamiento, juegos de cambio de creencias y cualquier estrategia que bajo una perspectiva desenfadada y generativa, nos ayude a ir desarrollando ese Coach Interno con el que siempre podemos contar para solucionar e integrar conflictos, o crear e ir en pos de la realización de nuestros objetivos.

Cuando éramos muy niños y nuestra espontaneidad y creatividad pasaba por sus mejores momentos, podíamos ser totalmente autónomos representando el complejo sistema de nuestras historias personales. Solos, intercambiábamos diálogos con esos compañeros imaginarios o mentores asiduos. Siempre había en nuestra soledad a quien contarle nuestras frustraciones o nuestros sueños, así como a quién recurrir como asesor particular para pedirle consejo en nuestro camino hacia la meta del juego. Esa autonomía aún la podemos volver a recuperar, teniendo siempre a nuestra disposición unos "juguetes" que, además de servirnos para resolver nuestras posibles interacciones del día a día con los demás, nos proporcionen un sistema generativo de aprender a aprender, dándonos cuenta de nuestros patrones de conducta, de cómo hacemos lo que hacemos e instalando subconscientemente un placer por jugar a darnos cuenta de lo que nos pasa y como solucionarlo, al igual de lo que queremos crear y el camino hacia su realización.

Con el Juego Sistémico pensamos sistémicamente, esto es, percibimos todos los elementos del juego: presuposiciones y estrategias de PNL y Coaching, con una visión holística. Percibimos relaciones más que elementos aislados y esto nos permite, darnos cuenta de aspectos del juego y soluciones creativas insospechadas hasta el momento.

Vemos en bucle, todo es información que podemos utilizar a nuestro favor, en contraposición a percibir como irremediable causa-efecto nuestros aparentes fracasos. Tomamos las riendas de nuestra vida ya que tomamos plena conciencia de cómo lo que hacemos influye en lo que nos pasa y sus efectos en el sistema familiar, social o laboral en el que estemos inmersos.

Todo esto con los cristales del Coaching. Sin tener todas las respuestas y sin esperar erupciones volcánicas de efectos transformadores, sino de ir sedimentando la roca. Inmersos en un proceso de auto descubrimiento, de búsqueda de la congruencia que haga que todo se realice desde esa soltura del hacer sin hacer. Ahí donde verdaderamente fluimos.

Así, como Coaches de PNL, ayudamos con nuestra simple presencia a la persona. Una pregunta que surja de forma espontánea, por simple que sea, puede marcar una diferencia. Presuponiendo que la persona tiene todas las respuestas, la habilidad de hacer surgir su potencial interno para realizar su sueño.

A través de jugar una y otra vez divirtiéndonos con el Juego Sistémico, vamos percibiendo cada vez más nuevas opciones, desarrollando mayor flexibilidad, aventurándonos en lo desconocido y aprendiendo de ello, a nuestro propio paso, sin esfuerzo.

El proceso del Coaching es acumulativo y, teniendo como base el Juego Sistémico, te permite ir extendiendo el sedimento que va formando esa roca de tu existencia. El Coaching es para aquellos que deseen implicarse consigo mismos; mejora su actuación y les capacita para modelar su propio destino. El Coaching requiere prestar atención a tu experiencia de una forma continuada y cultivar la mayor conciencia posible de ti mismo. Es el Juego Interior que marca la diferencia, que te permite darte cuenta de cómo vives tu vida. No es tanto algo que haces a otro sino la congruencia que determina lo lejos que puedes ir como persona y coach.

La PNL nos maravilla con esa suerte de recetas milagrosas y espectaculares caracterizadas por su famosa rapidez y eficacia. El Coaching y el Juego Sistémico nos facilitan ese acceso a una mayor congruencia producida por la integración de ambas herramientas, PNL y Coaching, desde una perspectiva sistémica. Nos convertimos en un genuino Coach de PNL y paso a paso vamos desarrollando el arte y la ciencia del Coaching de PNL, en esencia, El Zen de la PNL.

Nos lo recuerdan los maestros de este nuevo arte, Ian Macdermott y Jan Elfline con un comic del New Yorker. "Un hombre llega a una intersección en la carretera donde está un poste de señales que indica en una dirección "Al Cielo"; la otra señal dice "A seminarios acerca de cómo llegar al cielo".

El Coaching de PNL, ayudado por la "meta herramienta del Juego Sistémico nos muestra, como dice el maestro zen, a "no confundir el dedo con la luna": ser real.

En resumen, nos proporciona con la estructura adecuada para dar respuesta a las preguntas, ¿cómo estás construyendo tu vida? ¿Cómo tomas decisiones? ¿Cómo equilibras tu necesidad de reconocimiento externo con el interno? ¿De qué forma está expresando tu comportamiento tus valores? ¿Con qué presencia y conciencia vives tu vida?

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Thursday, January 01, 2009


EVERYTHING AND NOTHING
Jorges Luis Borges, El Hacedor, 1960

Nadie hubo en él; detrás de su rostro (que aun a través de las malas pinturas de la época no se parece a ningún otro) y de sus palabras, que eran copiosas, fantásticas y agitadas, no había más que un poco de frío, un sueño no soñado por alguien. Al principio creyó que todas las personas eran como él, pero la extrañeza de un compañero con el que había empezado a comentar esa vacuidad, le reveló su error y le dejó sentir, para siempre, que un individuo no debe diferir de la especie. Alguna vez pensó que en los libros hallaría remedio para su mal y así aprendió el poco latín y menos griego de que hablaría un contemporáneo; después consideró que en el ejercicio de un rito elemental de la humanidad, bien podía estar lo que buscaba y se dejó iniciar por Anne Hathaway, durante una larga siesta de junio.

A los veintitantos años fue a Londres. Instintivamente, ya se había adiestrado en el hábito de simular que era alguien, para que no se descubriera su condición de nadie; en Londres encontró la profesión a la que estaba predestinado, la del actor, que en un escenario, juega a ser otro, ante un concurso de personas que juegan a tomarlo por aquel otro. Las tareas histriónicas le enseñaron una felicidad singular, acaso la primera que conoció; pero aclamado el último verso y retirado de la escena el último muerto, el odiado sabor de la irrealidad recaía sobre él. Dejaba de ser Ferrex o Tamerlán y volvía a ser nadie. Acosado, dio en imaginar otros héroes y otras fábulas trágicas. Así, mientras el cuerpo cumplía su destino de cuerpo, en lupanares y tabernas de Londres, el alma que lo habitaba era César, que desoye la admonición del augur, y Julieta, que aborrece a la alondra, y Macbeth, que conversa en el páramo con las brujas que también son las parcas. Nadie fue tantos hombres como aquel hombre, que a semejanza del egipcio Proteo pudo agotar todas las apariencias del ser. A veces, dejó en algún recodo de la obra una confesión, seguro de que no la descifrarían; Ricardo afirma que en su sola persona, hace el papel de muchos, y Yago dice con curiosas palabras no soy lo que soy. La identidad fundamental de existir, soñar y representar le inspiró pasajes famosos.

Veinte años persistió en esa alucinación dirigida, pero una mañana lo sobrecogieron el hastío y el horror de ser tantos reyes que mueren por la espada y tantos desdichados amantes que convergen, divergen y melodiosamente agonizan. Aquel mismo día resolvió la venta de su teatro. Antes de una semana había regresado al pueblo natal, donde recuperó los árboles y el río de la niñez y no les vinculó a aquellos otros que había celebrado su musa, ilustres de alusión mitológica y de voces latinas. Tenía que ser alguien; fue un empresario retirado que ha hecho fortuna y a quien le interesan los préstamos, los litigios y la pequeña usura. En ese carácter dictó el árido testamento que conocemos, del que deliberadamente excluyó todo rasgo patético o literario. Solían visitar su retiro amigos de Londres, y él retomaba para ellos el papel de poeta.

La historia agrega que, antes o después de morir, se supo frente a Dios y le dijo: Yo, que tantos hombres he sido en vano, quiero ser uno y yo. La voz de Dios le contestó desde un torbellino: Yo tampoco soy; yo soñé el mundo como tú soñaste tu obra, mi Shakespeare, y entre las formas de mi sueño estás tú, que como yo eres muchos y nadie.

Wednesday, November 05, 2008

CATEDRÁTICO DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL

Gérard Imbert analiza la capacidad de la televisión de deformar la realidad

ÁNGEL FERNÁNDEZ

MADRID.- Más allá de lo trivial, la televisión es un medio de enorme consistencia simbólica, donde confluyen nuestros fantasmas y que alimenta retroactivamente el imaginario colectivo. Ante el déficit de lo real, la televisión crea su propia realidad, y lo hace transformándola en espectáculo: es el transformismo televisivo, con esa capacidad que tiene el medio de deformar la realidad hasta llegar a lo grotesco.

Esta es la base sobre la que Gérad Imbert, catedrático de Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III de Madrid, analiza la evolución reciente de la televisión en su obra 'El transformismo televisivo. Postelevisión e imaginarios sociales' (Cátedra. Signo e Imagen).

Imbert sostiene la televisión ha dado un giro importante en las dos últimas décadas. Más allá de su pretensión de informar sobre el mundo y reproducir la realidad se ha transformado en una gran máquina productora de imaginarios.

El libro consta de dos parte: la primera, ‘Los juegos de la realidad’, se centra en la manera cómo la televisión se aleja de su función informativa y didáctica y se hace más lúdica, utilizando la realidad social como pretexto para crear una realidad ‘sui géneris’, a mitad de camino entre la realidad y la ficción y el ejemplo más vívido se escenifica en los formatos de telerrealidad (’Gran Hermano’, ‘Hotel Glam’, ‘Operación Triunfo’...).

En este apartado, también hace referencia a la que denomina «televisión intervencionista», es decir la que no sólo escucha –como en los ‘talk show’– sino que aconseja e incluso media en los conflictos o manda asesores, como en ‘Supernany’, ‘SOS adolescente’ y ‘Ajuste de cuentas’.

El catedrático de Comunicación Audiovisual y autor entre otros libros de 'El zoo visual' (Gedisa), 'La tentación del suicidio' (Tecnos) o 'Culturas de guerra', (Cátedra) advierte de algunos de los peligros que acechan al medio, como es la tendencia a la deformación hasta llegar a lo grotesco, a lo ‘friki’, que se concreta en la ‘marcianización’ de la realidad. En una inflación de las formas narrativas que cristaliza en ‘Crónicas marcianas’. Programa que termina consagrando lo que Imbert califica como ‘cultura del cachondeo’.

La segunda parte, ‘Los juegos con la realidad’ estudia el paso producido por la postelevisión, la televisión que escenifica al sujeto, le da la oportunidad de proyectarse de manera imaginaria en el juego de la televisión, de identificarse con múltiple roles. Con esto se aleja de la realidad y se acerca al modelo de los juegos de rol.

El autor denuncia el imperativo del espectáculo, con la subsiguiente contaminación del modelo informativo, que conduce al ‘infotainment’, la espectacularización de la realidad (en cuatro años los sucesos han tripicado su presencia en los informativos); subraya la vuelta del modelo conversacional (’tal show’, ‘reality show’) y la puesta en espectáculo del habla; alerta de la emergencia de formatos híbridos, que mezclan realidad y ficción, donde lo lúdico difumina los límites entre lo real y lo imaginario; y le preocupa la competencia de nuevas formas de actualidad, con sus peculiares modos informativos y su escenificación de lo íntimo, con el subsiguiente emborronamiento de la frontera entre lo público y lo privado.

Un apartado del libro realmente sugerente es la lectura que Imbert realiza del tratamiento de la muerte en televisión. En ficción, a través de series como ‘CSI’, ‘Génesis’ y ‘A dos metros bajo tierra, y en el plano real, con las defunciones del torero Paquirri, del papa Juan PabloII y de las cantantes folclóricas Rocío Jurado y Rocío Dúrcal.

El libro, aunque no de fácil lectura, resulta sumamente interesante e instructivo para entender la evolución de la televisión y su papel en la construcción de identidades y de los imaginarios colectivos.

Wednesday, July 30, 2008

Buenas tardes, queridos. ¡Ou! ¡Otra vez Domingo! ¡Sale el sol, se drogan los niños, bohemios y beatniks hacen punto de cruz! Pero, ¿qué ocurre en "Second Life"?

"Trilirí, trilirí" - cantan los ángeles de la intriga.

Seguro que todos habéis escuchado cómo los intelectualoides de "El País" (y Eva Hache, que es una sucia épsilon) anunciaban el fin del fenómeno en cuestión. ¡Se equivocaban! ¡Los muy cerdos erraban! ¡Ah! ¡Pobres víctimas de la más aberrante estulticia! ¡Repugnantes espectadores del Dolce Vita convertidos en los cuadros medios y superiores de Europa! Snif, snif, y demás.

Es cierto que "Coca-Cola" ya no invierte en SL (así lo llamamos los guays que formamos parte de esta secta), pero... ¿quién podría comprar un refresco que no reporta ningún tipo de satisfacción? No hace mucho que las grandes empresas de automóviles dejaron de producir sus modelos para esta "segunda vida". ¿Para qué comprar un coche en una "realidad" que te permite volar o teletransportarte?

Ahora bien, ¿significan estos fracasos de los grandes capitalistas el fin de esta mini-economía internetera? Pues claro que no, sois incapaces de imaginar la cantidad de lindens (la moneda oficial, 325 L$ equivalen a 1 €) que pasan de mano en mano en sólo veinticuatro horas. ¿Sabéis por qué? La respuesta es sencilla: éste es un entorno para los empresarios autónomos e innovadores —me divierte hablar como una Mill de pacotilla—, que se benefician a costa de la superficialidad del usuario medio. Imaginad una especie de Marbella gigantesca, perfecta para ocultar cualquier complejo y plagada de avatares casi perfectos (según el modelo Beckham, que a mí me parece 100% anti-erótico), donde todos buscan satisfacer sus instintos más bajos y putalocurienses. Dicho esto, no creo que a nadie le sorprenda saber que la mejor forma de triunfar económicamente en este intento de Matrix es diseñar ropa o buscar un empleo relacionado de algún modo con el erotismo o la pornografía.

Hablemos, a fin de profundizar un poco más, de lo que yo misma he vivido. Me inicié en esta extraña experiencia para realizar un trabajo titulado "Ética, sexo y sociedad contemporánea"), así que ya podéis imaginar qué opción que elegí. Tras ser rechazaba en varias tiendas de perversiones varias (vibradores, esposas, etc.) y alguna que otra revista estilo Playboy por ser demasiado novata, decidí probar con mi siempre odiada prostitución, a fin de comprobar si existe el mismo grado de instrumentalización en esta especie de alternativa virtual. Compré un micrófono, recibí algunos préstamos y mejoré mi aspecto, empezando a trabajar así como una especie de teleoperadora para adultos que, además de improvisar historias en tiempo real, se apoyaba en todas las animaciones (muy explícitas, cosa que me sorprendió, ya que esperaba un "Singles" online) que ofrece el juego para recrear las diferentes situaciones que iban surgiendo.



"Ésta soy yo. Nadie se imagina que este año he mejorado mi expediente universitario a base de fingirme guarra por la red. ¡Viva la ignorancia!"

Algo positivo que me pilló por sorpresa fue el ambiente de igualdad que genera la abundancia de escorts (así los llaman) masculinos, algo impensable fuera de esta cárcel de tres dimensiones, aunque por otra parte no vi ninguna clienta dispuesta a contratarles . Ahora bien, ¿qué miserias humanas esconde este FNAC de las cochinadas? Bien, véamoslo:



"Os presento a Hank. Tiene 32 años y, aunque es estadounidense, vive en Irlanda desde hace diez. Sus tatuajes parecen diseñados por la DGT. Psé."



"Le encanta el sushi..."



"... y que me tire a su caballo. Es lo único que hacíamos."



"Otras veces, cuando se aburría, hablábamos de la vida. Me entretenía, conseguía nueva información y mis bolsillos se llenaban."

La continuación, entrañables foreros, podéis leerla a lo largo de los próximos posts. No obstante, quisiera decir algo antes de dar por terminado el mensaje: gracias a esta investigación he conseguido sobre 600 euros (en dos semanas, trabajando poco más de media hora al día) y una muy buena nota.

El ser humano está podrido y a mí, no sé muy bien por qué, me fascina.

Última edición por Madame Baroque fecha: Hoy a las 01:23:59.

Tuesday, July 22, 2008

Que World of Warcraft es todo un fenómeno en el mundo de los MMORPGs es un hecho. Pero, es que, además, es toda una mina para los que buscan una buena muestra social para hacer experimentos sociológicos, económicos e incluso epidemológicos.

Inflación WoW

World of Warcraft, con su miríada de clientes que juegan a cambio de una cuota mensual en un amplísimo mundo virtual, da lugar a una serie de situaciones que bien podrían ocurrir en nuestro querido (al tiempo que odiado) Mundo Real pero con la ventaja para los observadores de la velocidad del tiempo en internet: Por cada día que pasa en el Mundo Real pasan aproximadamente siete en el virtual. Así pues, las observaciones a largo plazo se hacen mucho más sencillas.

Tres situaciones curiosas han ocurrido en este mundo virtual creado por Blizzard:


Corrupted Blood

La primera epidemia virtual

La plaga de WoW

El 13 de Septiembre de 2005 comenzó todo. A partir de ese día, todo aquel miserable mortal que osara acercarse a los dominios de Hakkar, el Dios sangre y, lo que es peor, tratara de enfrentarse a él, sería castigado con la peor de las maldiciones: Corrupted Blood, una enfermedad que, poco a poco, iba drenando la energía de tu personaje. No importaba con qué trataras de curarte tan temible enfermedad, no servía de nada esperar, ¡no había manera de librarse de ese virus salvo morir!
Pero eso no era lo peor: Lo peor es que era terriblemente contagioso. Así pues, un jugador infectado podía introducirse en una ciudad y, sin hacer nada más que estar en medio de una multitud de jugadores, ya habría acabado con más del 80% de sus habitantes en menos de dos horas aparte de que, muy posiblemente, la enfermedad se hubiera transmitido a ciudades cercanas por el continuo tránsito de personajes de un lugar a otro de ese mundillo. Personajes y mascotas, puesto que éstas también eran capaces de llevar la sangre corrupta en sus venas… con todo, esto suena exactamente igual que el relato de una epidemia real en nuestro mundo.

Más concretamente, sus efectos fueron extrañamente similares a los de la peste negra en Europa: Tan pronto como la sangre corrupta comenzó a expandirse, la gente entró en pánico. Muchos no sabían a qué venían esos bajones repentinos de energía cada pocos segundos, no sabían si era algo permanente, si era un problema del juego, si era un castigo de Dios Blizzard… nadie lo sabía. Y como nadie lo sabía, el tema fue debatido cara a cara con otros jugadores, expandiéndose en el proceso tan temible enfermedad. Y al tiempo que unos se contagiaban, los infectados seguían buscando información en sus allegados sólo logrando contagiarles su negro destino.

Al ver el problema, la gente abandonó la ciudades y cuanto jugador había, sabía que lo que debía hacer era mantenerse alejado de sus semejantes: Las ciudades, antes bulliciosas y llenas de actividad, se quedaron completamente vacías. Por contra, las montañas y los bosques se vieron pobladas de gentes peregrinas que buscaban un lugar libre de la maldición de Hakkar.
Pero los que sabían que iban a morir no pensaban morir solos: Algunos de ellos, sabiéndose ya muertos, se lanzaban sobre grupos de jugadores sanos lo cual provocó un nuevo comportamiento: El asesinato a sangre fría de los infectados. No les dejaban tiempo para explicar lo que les pasaba y, menos aún, a decir un miserable “hola”: Mataban a los afectados antes de que ellos pudieran acabar con sus vidas. ¿Cruel? Yo diría que muy humano

Al final y tras grandes esfuerzos, la epidemia fue controlada mediante áreas de de cuarentena y una severísima ley marcial que impedía a los afectados por esa peste moverse hacia la gente sana. Todo por el bien de la comunidad. Aunque fuese emulando las medidas del SRAS.
Y este experimento virtual ha sido y sigue siendo estudiado por los epidemiólogos para aprender a controlar mejor las epidemias.


La Inflación en WoW

La subida de los precios

Gold WowPero no sólo se aplica el WoW a las enfermedades sino a la solución de crisis económicas.
Todo comenzó con el mismo concepto de juego:

1- Si quieres armas, armaduras, objetos y demás fruslerías, necesitas oro virtual
2- Si quieres ese oro, tienes que realizar misiones
3- Las misiones te llevan un tiempo realizarlas y pueden ser muy arduas

Esto es, que aún usando ese tiempo para conseguir la guita necesaria no se te garantiza que la logres… entonces es cuando entran en juego los gold farmers. Estos jugadores son especialistas en conseguir dinero virtual realizando las actividades más lucrativas posibles en el menor tiempo para ofrecerte a ti, el fruto de sus sudores. Todo ello por una módica suma de dinero real.
Y aquí está el problema: Hay jugadores que no tienen la paciencia suficiente para reunir todo el dinero exigido para conseguir determinados objetos por lo que no dudan en pagar dinero de verdad para conseguir el oro virtual que tanto ansían. Así pues, los gold farmers encuentran su propia mina en WoW por lo que empiezan a surgir grupos de jugadores cuyo único propósito en el juego es reunir más y más oro que luego revenden a cambio de dinero de verdad a jugadores necesitados. Todo sería muy bonito si no fuese porque, cuanto más trabajaban estos gold farmers más dinero había en circulación. Y a más dinero, menos vale éste y cuanto menos vale, mayor es el precio de las cosas. Tal disminución del valor real del dinero es conocido como “inflación” lo cual acaba dando lugar a una situación intolerable tanto para los gold farmers porque su trabajo cada vez cuesta más por un beneficio menor (antes vendían, por ejemplo, diez monedas por un euro para luego conseguir el mismo beneficio a cambio de mil de oro virtual); como para los pobres novatos que no se pueden costear semejantes cifras para conseguir un equipo decente (algo que antes costaba 100 monedas ahora vale 3000 por culpa de la devaluación de la moneda de WoW). Esto es, se había causado una crisis económica del copón

Toda crisis tiene su solución

Haris Pilton

En este caso la solución vino de la mano de un NPC (personaje no jugador) llamado Haris Pilton (apréciese el jocoso juego de palabras…) especializado en coger cuanto dinero caiga en sus manos y hacerlo, literalmente, desaparecer de la circulación puesto que al ser un NPC, éste personaje no se lo entrega a ningún otro jugador por la razón que sea. Así pues, la solución a esta enorme crisis económica es… una tipa a la que prácticamente nadie aguanta pero que chupa dinero como ninguna.


Prostitución

A cambio de oro virtual

Para terminar, y como simple anécdota, recordar que hace un tiempo saltó a la palestra el caso de una chica jugadora de WoW que, literalmente, vendió su cuerpo a cambio de oro virtual para conseguir una montura. Esto es, que esta elfa nocturna druida nivel 70 se prostituyó a cambio de 5000 monedas de oro para conseguir esa criatura. ¿Vicio u obsesión? Tampoco es que me importe demasiado saberlo…

Para que luego digan que los videojuegos no sirven para nada…

Fuentes:
- Corrupted Blood: Anfrix - Wikipedia
- Inflación en WoW: El Blog Salmón - WoW Insider - WoW Head
- Prostitución en WoW: La Buhardilla

Monday, July 21, 2008

juegos de rol y la tradición hermética


1.- juegos de cartas y las cartas de lógica mnemónica

2.-juegos de miniatura y la creación de estatuas "mágicas"


3.- juegos de mesa y diagrama-palacio de la memoria.

Redacción multimedia en un portátil

16 abril 2007 10:35

Eva Domínguez, que mantiene una estimable sección sobre "comunicación y nuevas tecnologias" en La Vanguardia, escribe hoy sobre el Kit online de primeros auxilios:
La gratuidad de servicios y programas online permite tener una redacción multimedia en el tamaño de un portátil conectado a la red. Se puede escribir, editar textos, fotografías o vídeos, revisar, calcular, publicar y trabajar cooperativamente únicamente con herramientas gratis disponibles en Internet, sin tener que descargar los programas en el ordenador. La barrera tecnológica y económica para la creación y producción de contenidos ha desaparecido.
Su resumen: documentación: Del.icio.us; lector de RSS, Bloglines; alertas en Google; creación de documentos: Google Docs y Hojas de cálculo; ídem más presentaciones y wiki, Zoho; transformación de formatos de archivo, Zamzar; edición de imágenes, Snipshot o (más avanzado) Picnik; edición de video, Jumpcut. Yo sólo añadiría, como guinda, servicios de envío de ficheros pesados: Yousendit.

Bueno: con todas estas cosas (y muchas más) disponibles y gratuitas para cualquier ordenador con conexión a Internet, ¿qué excusa tenemos? ¿Cómo no hierve la Red en español, en catalán, en gallego, en vasco, en portugués (por mencionar sólo lenguas de la península), de libros, revistas, blogs, páginas personales, películas y fotos creadas por nuestros ciudadanos? ¿Cómo no hay miles de proyectos educativos, culturales, literarios, periodísticos creados con estas herramientas?