Saturday, January 31, 2009

Sherlock Holmes

Irma E. Velázquez

          A pesar de que Holmes es un personaje ficticio, su estrategia para analizar y resolver enigmas puede ayudar a las personas con problemas en el mundo real. La estrategia de Holmes es básicamente de observación y deducción, en la cual te muestra donde buscar y que quieres buscar específicamente (que no siempre es lo que creemos), por que él ve los detalles, pero también ve la cadena (en PNL se le llama subir de nivel).



"Cuando has eliminado lo imposible, aquello que queda, por mas im probable que sea, debe ser la verdad".

"Usando la lógica una persona podría inferir a partir de una gota de agua, la posibilidad de un Atlántico, sin haber visto o escuchado antes de este".

"Así que toda la vida es una cadena, cuya naturaleza es conocida siempre que se nos muestra un eslabón de ella. El razonador ideal, una vez que se le ha ofrecido un solo hecho en todos sus aspectos, deduce no solamente la cadena de eventos que lo llevaron a este, sino también todas las consecuencias que se derivaran de tal hecho.


Es importante al empezar a investigar a cerca de una situación, el dominio del problema en forma elemental, dejando a un lado los aspectos morales y mentales del asunto ya que estos representan grandes dificultades. También muy importante agudizar las facultades de observación de absolutamente todos los detalles del objeto a investigar para que así todos estos detalles juntos permitan iluminar al investigador sobre la verdad de lo que se esta investigando.

Para empezar a pensar como Holmes, tendría sentido iniciar con su propia sugerencia de observar a alguien e intentar "distinguir de una sola mirada la historia de ese hombre, la profesión y el gremio a que pertenece". Holmes propone claves como "las uñas", "las rodillas de los pantalones","las callosidades de sus dedos indice y pulgar", "su expresión", "los puños de la camisa" etc. alegando que por cada uno de estos detalles la ocupación de un hombre es abiertamente revelada".

Holmes comúnmente reunía conjuntos de pistas para hacer sus inferencias, empezaba con las características mas generales y luego se movía a especificidades, de hecho si te es muy difícil determinar la ocupación de una persona empieza eliminado posibilidades, determinando lo que no es, esto resulta mas rápido y casi tan valioso como la identificación positiva.´Solo tendrás que responderte a lo siguiente

Ejercicio

1. Piensa en una situación que te este causando un problema ahorita y date cuenta de lo siguiente:

Observaciones: ¿Qué ves , escuchas o sientes?

Inferencias: ¿Qué significado tiene tus observaciones? (¿qué significa para ti eso que ves, sientes y escuchas? )

Conclusiones: ¿Qué harás?

Supuestos: ¿Qué estas asumiendo (porque existe esto... entonces es esto otro )

1. Piensa en una situación o un problema por el que estas pasando y que requiera una solución.

2. En una hoja marca todas las posibilidades de soluciones a esto, aunque algunas parezcan irreales, fantasiosas o imposibles.

3. Una vez que tienes tu lista de posibilidades de solución escritas, elimina las que estas segura que son totalmente imposibles.

4. Una vez que tienes tus posibilidades de solución escritas marca las que tiene algo de posibilidad aunque con dificultades.

5. Una vez que tienes tu lista de posibilidades de solución escritas marca las que son totalmente posibles, (estas son a las que te tienes que ubicar para resolver tus problemas).

No quiere decir que las que tienen mas posibilidad sean las que mas se ajusten a nosotros, a veces las posibilidades de solución no van de acuerdo a lo que deseamos pero esa será la solución.

6. Imagina que tu eres Sherlock Holmes e imagina que la vida es "una gran cadena cuya naturaleza es conocida siempre que se nos muestra un solo eslabón de ella". Cuando conozcas alguien que no sepas quien es, ya sea en tu oficina, en una fiesta, en una conferencia etc, ves si puedes decir algo acerca de su historia personal o profesión y antes de que alguien te lo diga extrae una conclusión acerca de la ocupación o antecedentes de una persona. Luego verifica la precisión de tus conjeturas con la persona o con alguien que lo conozca.

Si no logras determinar la profesión de la persona, infiere cualquier cosa a cerca de la historia o los antecedentes de la persona: ¿Está casada?...¿Qué nacionalidad ?...¿Es diestra? etc. Amplia el "espacio del problema" tanto como puedas, piensa en las pistas que de encontrarlas te pudieran dar una respuesta; como son las características físicas, su postura su tono de voz, forma de vestir, el vocabulario que utiliza etc. También muy importante fijarse en los detalles como la argolla en el dedo.



Hoja de trabajo de la estrategia de Holmes

Elige una persona objeto o situación a ser analizada y llena la siguiente hoja para ver que puedes averiguar acerca de la persona o situación y acerca de tus propios mapas mentales y supuestos.


Observación

¿Cual es el hecho o pista que es directamente observable?

Observo que:

¿Que otro hecho o pista es directamente observable?

Observo que:

¿Que otro hecho o pista es directamente observable?

Observo que:


Inferencia
¿Que interferencia puedes hacer de tus observaciones?

Observación 1:

Observación 2:

Observación 3:

Porque

Observación 1:

Observación 2:

Observación 3:


Deducciones

¿Que puedes deducir de tu inferencia?:

Entonces deberé también observar o descubrir que

1.:

2. :

3.:

Supuestos

¿Que supuestos estas empleando para sostener tu inferencia y deducción?

Estoy asumiendo que:

a)

b)

c)

La espiritualidad y la PNL: ¿desde donde percibimos la realidad, por Miguel Ángel León

Miguel Ángel León

          En los diferentes cursos que realizamos, solemos mostrar a los participantes un libro llamado "Zoom". Este pequeño pero espectacular compendio de imágenes desde diferentes perspectivas, nos transporta a una sorprendente y enriquecedora secuencia de posiciones perceptuales desde donde todo lo observado adquiere un significado completamente distinto.



La situación desde donde percibimos la "realidad", condiciona totalmente el significado que le damos a ésta. Es curioso escuchar los comentarios de los compañeros en los seminarios acerca de los cambios tan espectaculares que experimenta su percepción de cualquier conflicto, simplemente y literalmente sugiriéndoles que lo "miren" desde arriba, desde atrás, desde el otro lado etc. Cuando percibimos nuestra vida desde el nivel espiritual, desde una visión sistémica de ésta, los demás, mi vida, mi Propósito, mi Misión y el resto de los niveles de mi experiencia quedan mágicamente transformados. Es como si de repente, un torrente de congruencia me transmitiese su fuerza y todo tuviese sentido.

Actuar en el mundo con la coherencia que supone el que tanto éste como nosotros mismos somos portadores de un mensaje, de un sentido, hace que todo encaje en su sitio. A partir de este momento mi desempeño en el mundo adquiere el apoyo del sentir coherente y poderoso del estar alineado.

Mis creencias con respecto a lo que hago día a día, lo que los demás representan, y lo que la vida significa, experimentan una transformación y un sentido nuevo que nos motiva y facilita poderosamente el conseguir nuestros objetivos. Nuestras capacidades para realizar se ven imbuidas del sonido alentador de unas presuposiciones posibilitantes: podemos, somos capaces, nos lo merecemos.

Percibir desde ese otro nivel y sanar espiritualmente nuestras relaciones nos permite reconciliamos con esos "otros" que llevamos dentro y que proyectamos continuamente sobre nuestros amigos, padres, parejas etc. La paz en que se traduce el Proceso de Sanación- Espiritual que llevamos a cabo en uno de nuestros seminarios es uno de los caminos que nos llevan a una reconciliación interna, punto de partida de nuestro bienestar emocional y físico.

Hacernos amigos de aquello que no nos guste de nosotros mismos, de los otros y de la vida en general es otro de los pilares fundamentales sobre los que se sustenta ese camino hacia la aceptación del día y la noche, del verano y el invierno así como de todos los sinsabores cotidianos. Integrando opuestos, haciendo espacio para "lo otro" y liberándonos de lo que no nos sirve de nosotros mismos al mismo tiempo, es la llave de esa "felicidad", no concebida como un estado estático e invariable de bienestar donde las emociones que no aceptamos no tengan cabida, sino de un proceso de integración de la polaridad y de aceptación gozosa de lo inesperado.

Integrando la separación entre mi parte masculina y femenina, mi cerebro derecho e izquierdo, mi padre y mi madre, nos hace Uno. Ese sentimiento de unidad se proyecta espontáneamente hacia el exterior haciéndonos parte del universo.

Percibir desde el Nivel Espiritual como todo va adquiriendo sentido, todo sirve para algo en nuestro viaje hacia la autorealización personal, "todo tiene una intención positiva" como reza una de las presuposiciones de la gran herramienta que utilizamos: La Programación Neuro-Lingüística. Herramienta que nos facilita a través de alguno de sus procesos el. experimentar la rica sensación de los estados esenciales del Ser. Como partiendo de cualquier limitación podemos transmutarla y sentir esos sentimientos de trascendencia que algunos denominan "Paz", "Amor", "Ser", "Unidad" etc. Allí donde el pensamiento se detiene dando paso a la experiencia mística.

Transformada cuánticamente nuestra percepción de nosotros mismos, de los demás y del mundo, generalizamos esas sensaciones enriquecedoras haciendo un viaje a otras perspectivas del futuro, del presente y del pasado, obteniendo esos sabios consejos que nos permitan sembrar en nosotros ese proceso generativo de renovación espiritual que siempre nos acompañe, haciéndonos partícipes de sus bondades a lo largo de nuestro camino en esta vida.

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Organización y Liderazgo

Miguel Ángel León

          En esta época de intensos cambios tecnológicos, donde la comunicación da un giro de 360º al ponerse en pleno funcionamiento la red de Internet y la economía global es la máxima aspiración de muchos, no podemos más que plantearnos la función que la organización y el concepto de liderazgo juegan en este extraordinario proceso de cambio.



El significado que otorgamos a las palabras determina el concepto que cada uno de nosotros tiene acerca de ambos aspectos: ¿Qué es Organización? ¿Qué significado damos a la palabra liderazgo?.
Aristóteles nos dejó un legado de conocimiento acerca de las causas formales que subyacen al significado de las palabras, ¿cuál es el que relacionamos con las palabras organización y líder?.

Nuestra historia personal como individuos y como ciudadanos de un país con unos antecedentes políticos concretos, determinarán el valor que asignamos a esas palabras. Sobre todo cuando están relacionadas, a menudo peyorativamente, con recuerdos de dirigentes que basaron en ciertas características dictatoriales su estilo de liderazgo, o ciertas organizaciones en las que de alguna forma nos vimos implicados con no muy buen recuerdo para nosotros.

En realidad, no podemos evitar ser de alguna forma partes de una organización y líderes en gran parte de nuestra vida diaria. ¿Acaso no actuamos como líderes en familia con nuestros hijos? o ¿no comporta nuestra relación de pareja una alternancia de los roles de liderazgo, dependiendo de las circunstancias?.
Si revisamos nuestra actividad cotidiana podremos observar múltiples ocasiones en que nos son requeridas dotes de conducción o influencia en nuestra relación con los demás.

Nuestra participación en la empresa nos plantea la necesidad de tener en cuenta nuestra relación con otros. Aún en el supuesto de disfrutar de una total autonomía en nuestro sistema de trabajo, la comunicación en red vía Internet, se muestra hoy en día como fundamental en el logro tanto económico como social de nuestros objetivos.

No podemos evitar funcionar dentro de un sistema, nuestro cuerpo es un sistema, nuestra familia es un sistema, nuestro barrio es un sistema y así lo son igualmente las vías de comunicación y de acercamiento al mercado para la consecución de cualquier objetivo que nos propongamos.

Ser un líder no consiste en conducir ejércitos a lo largo de la estepa de la vida, como para algunos pudiera significar.

Participar de una organización no se limita a pertenecer al equipo deportivo de nuestra ciudad, o es algo de lo que tenemos que huir cual si del concepto peyorativo de “secta” se tratase. Tanto nuestra pertenencia a una organización como el ser líder significa algo que no podemos evitar en cada momento de nuestra vida. En nuestras relaciones con nuestros seres queridos, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo, nuestros empleados.

Ser líder significa en primer lugar, serlo con nosotros mismos: la capacidad de influir sobre nuestro estado emocional haciéndolo así mismo sobre los demás para la consecución de objetivos que satisfagan a todas las partes, sistémicamente.

Pertenecer a una organización significa compartir. Compartir valores, motivación, intereses comunes con objetivos en una dirección común. Cuando compartimos propósito, cuando nuestros valores se encuentran alineados con los de un grupo, entonces experimentamos una motivación y realización superior, vivimos la sinergia producida por la comunión de intereses que produce el saber que los demás participan de los nuestros con una visión común.

En estos momentos de intensos cambios tecnológicos en que la información juega un roll tremendamente importante, la estructura jerárquica y monolítica de la organización a perdido sentido. No se puede “dictar” a nuestro empleado lo que tiene que hacer por el simple hecho de ser subordinado. EL líder no puede estar en posesión de la totalidad de la información necesaria para llevar un proyecto a cabo: tenemos que confiar en los demás. Confiar significa así mismo dar opciones en la toma de decisiones y por lo tanto motivar para que desde un estado de libertad creativa se tomen las decisiones idóneas para la finalidad corporativa.
La capacidad de proporcionar visión al conjunto de colaboradores se manifiesta hoy como la llave para, en conjunción con el coalineamiento de valores y la adopción de unos planteamientos sistémicos en el desarrollo estratégico de la empresa nos conduzca, plenos de sentido y satisfacción personal, hacia el éxito.
Ser líderes de nosotros mismos para comunicar con congruencia, es la base así mismo de un liderazgo eficaz. Esta congruencia procede de un equilibrio interno producido por el alineamiento entre nuestra actividad día a día, la forma en que nos desenvolvemos, las creencias y valores que nos mueven a ello y el sentido de nosotros mismos al hacer lo que hacemos. Esa coherencia interna se traduce en la máxima efectividad de nuestra comunicación. Cuando actuamos alineados nuestros mensajes no verbales responden a la máxima establecida de que más del 90% de nuestra comunicación la transmitimos no con el contenido de nuestras palabras sino con nuestros gestos, nuestro tono y ritmo de voz.

Congruencia personal es el cemento que aglutina nuestra personalidad y crea organizaciones con propósito y a las que la gente les apasiona pertenecer.

El papel de tu vida, por Miguel Álgel León

Miguel Ángel León

          Mientras el glamour del ambiente "post Oscar" aún se respira en el ambiente, medito acerca de lo que moviliza tanta ilusión humana, tras dejar impresa en el celuloide esa secuencia de imágenes de si mismo por parte de sus directos protagonistas, los actores, así como por parte de cada uno de nosotros, sus admiradores, proyectándonos en cada uno de sus personajes.



Su éxito lo hacemos nuestro, sus penas y alegrías nos motivan, y sus historias idílicas nos conmueven. ¿Qué es lo que produce esa necesidad de percibirnos proyectados en la pantalla?. ¿Cuál es la razón que subyace a tal intenso deseo de representar un "papel".

Desde niños expresamos en todos nuestros juegos y aficiones el sueño de realizar algo que trascienda a nuestras limitaciones cotidianas. En cada estampa coleccionada se refleja de alguna forma ese modelo de rol que nos guía hacia la transformación de la rutina y la búsqueda de un mundo mejor. Nuestros héroes infantiles son mentores que nos inspiran tras la consecución de esos objetivos que aún hoy nos movilizan.
Todo esto sería perfecto si de alguna forma nos diéramos cuenta que por infantil que fuesen, todos esos juegos infantiles esconden un sentido mayor que podemos utilizar como herramienta guía para la definición de ese gran motor que supone nuestra Misión. Si adquiriésemos la dirección y motivación de saber que el sentido de nuestra vida se ha venido manifestando continuamente en esas precoces aficiones y que revisando y estructurando todas esa vivencias podemos adquirir ese "Sentido" del que hoy en gran medida adolecemos.

Descubrir nuestra Misión supone infundir una motivación, congruencia y dirección a nuestra vida tal que hace todo aquello que realizamos cotidianamente mucho mas útil, mas eficaz, mas poderoso.
Nuestros objetivos se multiplican y enriquecen, así como nuestra capacidad para realizarlos. Nuestro estado de ánimo se dulcifica sabiendo que todo lo que hacemos tiene un sentido y ejerce un efecto sistémico, podemos transformar el mundo.

Ser conscientes de que continuamente representamos diferentes papeles de los cuales nos olvidamos totalmente para sumergirnos una y otra vez en nuestro mundo, nos faculta para decidir y elegir aquellos que más facultan la consecución de nuestros objetivos. La forma en que representamos esos roles y la calidad de su desempeño, permiten al guión de nuestra vida expresarse con la elegancia y efectividad que nos llena de plenitud. La "autoestima" tan sonada no es más que la toma de conciencia de que nuestra representación en el gran plató del mundo, la podemos llevar a cabo con la maestría que proporciona el simple actuar congruentemente con nuestros valores.

Conocer o, mas bien. despertar al reconocimiento de aquello que más valoramos, observando su coherencia con aquellos papeles fundamentales de nuestra vida, nos proporciona una plena satisfacción producto de ese enriquecimiento de la imagen de nosotros mismos. Actuar cada vez más de acuerdo con lo que nos motiva realmente, ocasiona esa unidad interna que se proyecta en todo nuestro hacer diario, facilitando que realicemos nuestros sueños.

Ir paulatinamente mejorando la percepción de nuestra variada paleta de identidades determina, junto con la congruente expresión de lo que es importante para nosotros en dichos papeles, la calidad de nuestra vida.

Dándonos cuenta de que nuestros múltiples roles son a menudo contradictorios y haciendo hueco para lo que no nos agrada de nuestra representación, de aquello que no concuerda con el guión esperado, nos permite soltar, dejar ser y adquirir esa paz desde cuya base obrar de acuerdo con aquella gran actuación que nos espera.

Dando la importancia al, por pequeño que pudiera parecer, papel de nuestra vida, nos inunda con esa sensación de Ser radicada en la Fuente.

La autocompasión que emerge de la aceptación de nuestras identidades contradictorias, impregna de dulce energía nuestra actividad diaria otorgándonos el placer de vivir sin esfuerzo, fluyendo, haciendo sin hacer.

Representar el Gran Papel de nuestra vida puede que sea aquello que inconscientemente hayamos estado afanosamente buscando, esperando ser al final recompensados con uno de los mas deseados oscars, la trascendencia personal.


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Juego Sistémico & Coaching de PNL: Desarrollando tu Coach Interno, por Miguel Ángel León

Miguel Ángel León

          Recuerdo cuando éramos niños como podíamos quedar absortos y sumergidos en nuestros juegos. Recuerdo algunas de tantas ocasiones en que volvíamos a la "realidad" al oír la voz de nuestra madre llamándonos, ya fuera porque el tiempo se había esfumado al quedar totalmente enfrascados en nuestras conversaciones imaginarias con nuestros "colegas", o en las transacciones comerciales realizadas con otra parte de nosotros, ya estuviese presente o no nuestro interlocutor.



Aprendimos jugando, cada vez que de alguna forma tomábamos la posición de nuestro padre o madre, imitándoles, vistiendo sus ropas y adoptando sus comportamientos y valores, instalábamos una suerte de conducta automática, guiada por aquella cualidad y habilidad que admirábamos en nuestros padres, familiares o amigos.

De alguna forma nuestro entorno de juego nos servía para representar esa comedia, habitual muchas veces, que vivíamos con nuestros padres o conocidos. Integrábamos sus contenidos y solucionábamos probablemente muchos conflictos de relación, jugando, representando roles. Ello podría ser el último conflicto con mi hermano o la incomprensión de alguno de los mayores. Teníamos nuestro "campo de juego" donde de una forma inconsciente resolvíamos lo que representaban nuestros juegos conscientes, cual si de rituales dirigidos se tratase.

Qué curioso resulta ver cómo ya de mayores seguimos representando esas comedias de pequeños, pero esta vez quizás a menudo con tintes de tragedia. Así, quedamos absortos de nuevo en esos juegos que representan externamente nuestro mundo interno, pero ahora aún de forma más inconsciente, ya que ahora todo es muy "serio". Nos creemos firmemente los roles que representamos, damos certeza total a aquello que creemos como si de dogma de fe se tratase, y estamos incluso dispuestos a morir por nuestros principios.

Todo ello estaría perfecto si muchas veces dichos juegos transmutados en tragedia, no nos hicieran sufrir y estuvieran repitiendo una y otra vez conflictos internos sin solucionar que nos impiden realizar nuestros sueños.

Ahora bien, ¿qué pasaría si llevásemos mayor atención al terreno de juego? ¿Qué pasaría si hubiese una mayor toma de conciencia del entramado, estructura y propósito del juego?

Probablemente, que podríamos jugarlo con las repercusiones positivas que proporciona la práctica continuada de la presencia y observación de cómo nos "montamos" nuestras historias mentales. "Historias" mentales que determinan cómo nos sentimos, nuestras acciones y los resultados que obtenemos en el mundo, dependiendo de ello la calidad de la relación con nuestra pareja, nuestros hijos y la gente en general. La forma en que afrontamos nuestros conflictos, nuestros a veces incómodos estados emocionales y cómo creamos y realizamos nuestras metas.

En Programación Neuro-Lingüística tenemos un campo de juego virtual representado por la plantilla que Robert Dilts por un lado y Charles Faulkner por otro desarrollaron supuestamente al unísono, recordando la metáfora que solemos utilizar de la experiencia de los monos aprendiendo simultáneamente a lavar los boniatos en diferentes islas de Japón.

En el Juego Sistémico pedimos prestada dicha plantilla a estos grandes formadores y personas de la PNL, para desarrollar nuestro juego consciente e ir integrando todos los recursos de PNL, Coaching y Pensamiento de Sistemas, cual si de "campo unificado" se tratase y así, dar solución a nuestros problemas, visionar nuestras metas y tratar con cualquier tipo de interferencia en su realización.
Así, la plantilla de la experiencia, como la llamamos, se compone de 9 cuadrados formados por la intersección en cruz de cuatro líneas transversales, que sirven de base para situar las posiciones más relevantes desde donde percibimos esa realidad que con tanta certeza hacemos nuestra: Yo, Otro, Observador. Presente, Pasado, Futuro. A esta se van añadiendo diferentes elementos del juego bajo una perspectiva sistémica, esto es, teniendo en cuenta la relación de los diferentes elementos que componen el juego: Las posiciones perceptivas, los marcos temporales, sistemas representativos, niveles lógicos, estilos de pensamiento, juegos de cambio de creencias y cualquier estrategia que bajo una perspectiva desenfadada y generativa, nos ayude a ir desarrollando ese Coach Interno con el que siempre podemos contar para solucionar e integrar conflictos, o crear e ir en pos de la realización de nuestros objetivos.

Cuando éramos muy niños y nuestra espontaneidad y creatividad pasaba por sus mejores momentos, podíamos ser totalmente autónomos representando el complejo sistema de nuestras historias personales. Solos, intercambiábamos diálogos con esos compañeros imaginarios o mentores asiduos. Siempre había en nuestra soledad a quien contarle nuestras frustraciones o nuestros sueños, así como a quién recurrir como asesor particular para pedirle consejo en nuestro camino hacia la meta del juego. Esa autonomía aún la podemos volver a recuperar, teniendo siempre a nuestra disposición unos "juguetes" que, además de servirnos para resolver nuestras posibles interacciones del día a día con los demás, nos proporcionen un sistema generativo de aprender a aprender, dándonos cuenta de nuestros patrones de conducta, de cómo hacemos lo que hacemos e instalando subconscientemente un placer por jugar a darnos cuenta de lo que nos pasa y como solucionarlo, al igual de lo que queremos crear y el camino hacia su realización.

Con el Juego Sistémico pensamos sistémicamente, esto es, percibimos todos los elementos del juego: presuposiciones y estrategias de PNL y Coaching, con una visión holística. Percibimos relaciones más que elementos aislados y esto nos permite, darnos cuenta de aspectos del juego y soluciones creativas insospechadas hasta el momento.

Vemos en bucle, todo es información que podemos utilizar a nuestro favor, en contraposición a percibir como irremediable causa-efecto nuestros aparentes fracasos. Tomamos las riendas de nuestra vida ya que tomamos plena conciencia de cómo lo que hacemos influye en lo que nos pasa y sus efectos en el sistema familiar, social o laboral en el que estemos inmersos.

Todo esto con los cristales del Coaching. Sin tener todas las respuestas y sin esperar erupciones volcánicas de efectos transformadores, sino de ir sedimentando la roca. Inmersos en un proceso de auto descubrimiento, de búsqueda de la congruencia que haga que todo se realice desde esa soltura del hacer sin hacer. Ahí donde verdaderamente fluimos.

Así, como Coaches de PNL, ayudamos con nuestra simple presencia a la persona. Una pregunta que surja de forma espontánea, por simple que sea, puede marcar una diferencia. Presuponiendo que la persona tiene todas las respuestas, la habilidad de hacer surgir su potencial interno para realizar su sueño.

A través de jugar una y otra vez divirtiéndonos con el Juego Sistémico, vamos percibiendo cada vez más nuevas opciones, desarrollando mayor flexibilidad, aventurándonos en lo desconocido y aprendiendo de ello, a nuestro propio paso, sin esfuerzo.

El proceso del Coaching es acumulativo y, teniendo como base el Juego Sistémico, te permite ir extendiendo el sedimento que va formando esa roca de tu existencia. El Coaching es para aquellos que deseen implicarse consigo mismos; mejora su actuación y les capacita para modelar su propio destino. El Coaching requiere prestar atención a tu experiencia de una forma continuada y cultivar la mayor conciencia posible de ti mismo. Es el Juego Interior que marca la diferencia, que te permite darte cuenta de cómo vives tu vida. No es tanto algo que haces a otro sino la congruencia que determina lo lejos que puedes ir como persona y coach.

La PNL nos maravilla con esa suerte de recetas milagrosas y espectaculares caracterizadas por su famosa rapidez y eficacia. El Coaching y el Juego Sistémico nos facilitan ese acceso a una mayor congruencia producida por la integración de ambas herramientas, PNL y Coaching, desde una perspectiva sistémica. Nos convertimos en un genuino Coach de PNL y paso a paso vamos desarrollando el arte y la ciencia del Coaching de PNL, en esencia, El Zen de la PNL.

Nos lo recuerdan los maestros de este nuevo arte, Ian Macdermott y Jan Elfline con un comic del New Yorker. "Un hombre llega a una intersección en la carretera donde está un poste de señales que indica en una dirección "Al Cielo"; la otra señal dice "A seminarios acerca de cómo llegar al cielo".

El Coaching de PNL, ayudado por la "meta herramienta del Juego Sistémico nos muestra, como dice el maestro zen, a "no confundir el dedo con la luna": ser real.

En resumen, nos proporciona con la estructura adecuada para dar respuesta a las preguntas, ¿cómo estás construyendo tu vida? ¿Cómo tomas decisiones? ¿Cómo equilibras tu necesidad de reconocimiento externo con el interno? ¿De qué forma está expresando tu comportamiento tus valores? ¿Con qué presencia y conciencia vives tu vida?

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Thursday, January 01, 2009


EVERYTHING AND NOTHING
Jorges Luis Borges, El Hacedor, 1960

Nadie hubo en él; detrás de su rostro (que aun a través de las malas pinturas de la época no se parece a ningún otro) y de sus palabras, que eran copiosas, fantásticas y agitadas, no había más que un poco de frío, un sueño no soñado por alguien. Al principio creyó que todas las personas eran como él, pero la extrañeza de un compañero con el que había empezado a comentar esa vacuidad, le reveló su error y le dejó sentir, para siempre, que un individuo no debe diferir de la especie. Alguna vez pensó que en los libros hallaría remedio para su mal y así aprendió el poco latín y menos griego de que hablaría un contemporáneo; después consideró que en el ejercicio de un rito elemental de la humanidad, bien podía estar lo que buscaba y se dejó iniciar por Anne Hathaway, durante una larga siesta de junio.

A los veintitantos años fue a Londres. Instintivamente, ya se había adiestrado en el hábito de simular que era alguien, para que no se descubriera su condición de nadie; en Londres encontró la profesión a la que estaba predestinado, la del actor, que en un escenario, juega a ser otro, ante un concurso de personas que juegan a tomarlo por aquel otro. Las tareas histriónicas le enseñaron una felicidad singular, acaso la primera que conoció; pero aclamado el último verso y retirado de la escena el último muerto, el odiado sabor de la irrealidad recaía sobre él. Dejaba de ser Ferrex o Tamerlán y volvía a ser nadie. Acosado, dio en imaginar otros héroes y otras fábulas trágicas. Así, mientras el cuerpo cumplía su destino de cuerpo, en lupanares y tabernas de Londres, el alma que lo habitaba era César, que desoye la admonición del augur, y Julieta, que aborrece a la alondra, y Macbeth, que conversa en el páramo con las brujas que también son las parcas. Nadie fue tantos hombres como aquel hombre, que a semejanza del egipcio Proteo pudo agotar todas las apariencias del ser. A veces, dejó en algún recodo de la obra una confesión, seguro de que no la descifrarían; Ricardo afirma que en su sola persona, hace el papel de muchos, y Yago dice con curiosas palabras no soy lo que soy. La identidad fundamental de existir, soñar y representar le inspiró pasajes famosos.

Veinte años persistió en esa alucinación dirigida, pero una mañana lo sobrecogieron el hastío y el horror de ser tantos reyes que mueren por la espada y tantos desdichados amantes que convergen, divergen y melodiosamente agonizan. Aquel mismo día resolvió la venta de su teatro. Antes de una semana había regresado al pueblo natal, donde recuperó los árboles y el río de la niñez y no les vinculó a aquellos otros que había celebrado su musa, ilustres de alusión mitológica y de voces latinas. Tenía que ser alguien; fue un empresario retirado que ha hecho fortuna y a quien le interesan los préstamos, los litigios y la pequeña usura. En ese carácter dictó el árido testamento que conocemos, del que deliberadamente excluyó todo rasgo patético o literario. Solían visitar su retiro amigos de Londres, y él retomaba para ellos el papel de poeta.

La historia agrega que, antes o después de morir, se supo frente a Dios y le dijo: Yo, que tantos hombres he sido en vano, quiero ser uno y yo. La voz de Dios le contestó desde un torbellino: Yo tampoco soy; yo soñé el mundo como tú soñaste tu obra, mi Shakespeare, y entre las formas de mi sueño estás tú, que como yo eres muchos y nadie.